CON ALMA

Hacer realidad Ángel de la Guarda ha sido posible porque una barcelonesa valiente escogió implicarse en su propio destino.

Las neurociencias nos dicen que podemos vivir en “modo supervivencia”, o en “modo creación”, y con cada nueva experiencia, Ana Salvador (1969) ha sabido encontrar la motivación para crear.

Con 14 años un accidente le impidió caminar durante un tiempo muy largo, lleno de dolor y confusión. Pero ella supo enfocarse en los demás y por eso ha sido capaz de consolidar una red de amistades sin fecha de caducidad, y a las que ha transmitido con tanta pasión su proyecto que nos sentimos parte de él y de todo el reto de emprender una actividad que exige grandes dosis de perseverancia, entusiasmo y compromiso.

Pero fue ella sola, después de que las secuelas la obligaran a llevar su atención al calzado, la que dejó de ver éste como una mercancía y empezó a tratarlo como a un objeto que cuida y ayuda, y del cual hay que ocuparse con mimo.

Y entonces empezó de nuevo a crear, primero en su imaginación, ese calzado ideal, que tenía que ser una caricia por dentro y también por fuera. 

… se puede. Piensa. Pero habrá que hacerlo.

Mientras, formada en marketing y comunicación, dirigía campañas y proyectos para TBWA, INTERVIDA, ELISAVA o IAAC, entre otros. Y empezaba a diseñar lo que sería el embrión de Ángel de la Guarda, que después hacen sus propias manos, únicamente para sus pies. Un producto hecho con tanto amor y talento tarde o temprano se iba a desarrollar.

“Y así empezaba a diseñar lo que sería el embrión de Ángel de la Guarda, que después hacen sus propias manos, únicamente para sus pies…pero un producto hecho con tanto  amor y talento tarde o temprano se iba a desarrollar.
Y por fin, tras muchos años de entrega profesional, llegó un momento de calma y la ilusión y las sandalias de Ana se han multiplicado.”

Muchas horas de dedicación y cada vez más colores, formas y estilos, pensados ya no solo para sus pies, sino también para todos los demás. En su pequeño taller del Maresme y trabajando de forma absolutamente artesanal, ha creado junto a su pareja Ángel de la Guarda, para pisar con seguridad y para disfrutar de cada paso.

 Silvia Loewe. (Periodista y amiga)

Así son Ellas

ANGEL DE LA GUARDA MARTA2

Marta en La Caleta

Su lema, la sencillez, su acierto, hacerlo todo más fácil. Cualquier vaquero se funde con su esbeltez, y con una sutil camiseta descubre su tono mediterráneo. Un collar que se alía para alumbrar su escote, y ella lo culmina todo con su gran sonrisa. Siempre cerca del mar, en el norte o en el sur, para respirar su brisa en todas las estaciones. Por allí camina relajada, comparte, disfruta, es.

 

ANGEL DE LA GUARDA SILVIA1

Silvia en La Lluna

Soñadora y hasta quizás, un tanto utópica…esta mujer de elegante belleza y brillante conversación, convierte cada momento en una situación inolvidable.
De sonrisa abierta y carcajada sonora, florece regalando detalles y sorpresas.
Tertuliana apasionada si toca combatir las injusticias, y cómica sublime., cuando toca reír.
Sus piernas interminables la llevan explorar cada rincón, cada sensación.
Copita de cava, sombrero de paja y..el mar.Lo más parecido a la felicidad.

 

ANGEL DE LA GUARDA OLGA 1

OLGA EN CAN MARC

La mezcla más seductora entre dureza y fragilidad. Sus ojos son igual de cómplices en los momentos más bonitos y en las emociones más escondidas. De cuerpo ágil, no es difícil pillarla corriendo, saliendo o entrando, o entrando y saliendo a la vez. Pero tanto si se mueve como si está quieta, sabe combinar como nadie el boho con el chic para ser cool sin dejar de ser relaxed.

 

ANGEL DE LA GUARDA SANDRA2

SANDRA EN LOS GIRASOLES

No hay terreno que se le resista. Igual se patea Manhattan que se desliza por un acantilado en Bali para llegar al mejor paisaje. Y con la misma elegancia y seguridad que le dan unos pies que siempre desean subirse a lo más alto. Más que curiosa, de firmes ideas y de acción decidida, conquista por su vitalidad pero también por su mirada valiente, melena intemporal y piel de caramelo.